Guía para preparar tu organismo antes y recuperarlo después de la media maratón de Bogotá 2026.
La cuenta regresiva para la mmB ha comenzado. Después de semanas o meses de entrenamiento, llega el momento de poner a prueba la resistencia, la preparación física y la estrategia de carrera. Sin embargo, el rendimiento no depende únicamente del entrenamiento acumulado. La forma en que preparas tu cuerpo antes de la competencia y cómo lo recuperas después puede marcar la diferencia entre disfrutar la experiencia o sufrir molestias, lesiones y una recuperación prolongada.
¿Qué ocurre en tu cuerpo durante una carrera de 10K y 21K?

Correr implica una compleja interacción entre los sistemas cardiovascular, respiratorio, muscular, nervioso y metabólico. Desde los primeros minutos de carrera, el organismo inicia una serie de adaptaciones para satisfacer la creciente demanda de energía.
Sistema cardiovascular
Durante una carrera de 10K o 21K, la frecuencia cardíaca puede alcanzar entre el 75 % y el 95 % de la frecuencia máxima, dependiendo del ritmo y del nivel de entrenamiento. El corazón aumenta el volumen de sangre bombeada para suministrar oxígeno y nutrientes a los músculos activos.
En una media maratón, el gasto cardíaco puede multiplicarse hasta cinco veces respecto al estado de reposo.
Sistema respiratorio
La ventilación pulmonar aumenta considerablemente para captar mayor cantidad de oxígeno y eliminar dióxido de carbono. Un corredor entrenado mejora su eficiencia respiratoria, utilizando menos energía para respirar a ritmos elevados.
Músculos

Los principales grupos musculares implicados son:
- Cuádriceps
- Isquiotibiales
- Glúteos
- Gemelos y sóleo
- Flexores de cadera
- Core
En un recorrido de 21 kilómetros, cada pierna realiza aproximadamente entre 18.000 y 22.000 apoyos, dependiendo de la longitud de la zancada.
Cada impacto genera fuerzas equivalentes a dos o tres veces el peso corporal, razón por la cual una buena técnica y una adecuada preparación muscular son fundamentales.
Sistema energético
En los primeros minutos predominan las reservas de glucógeno muscular.
En un 10K estas reservas suelen ser suficientes.
En una media maratón, especialmente cuando el tiempo supera los 90 minutos, el organismo comienza a utilizar una mayor proporción de grasas como fuente energética. Si el glucógeno se agota prematuramente aparece el conocido «muro», caracterizado por fatiga intensa y disminución del rendimiento.
Temperatura corporal
El cuerpo produce una gran cantidad de calor. Para evitar el sobrecalentamiento aumenta la sudoración y la circulación sanguínea hacia la piel.
En Bogotá, aunque la temperatura suele ser favorable para correr, la altitud (2.600 m s. n. m.) incrementa el esfuerzo fisiológico debido a la menor disponibilidad de oxígeno.
La importancia de la movilidad articular antes de correr

Muchos corredores todavía inician una competencia únicamente caminando unos minutos. Sin embargo, la evidencia científica muestra que una adecuada movilidad dinámica mejora el rendimiento y disminuye el riesgo de lesiones.
El objetivo es preparar las articulaciones para soportar miles de impactos consecutivos.
Los ejercicios recomendados incluyen:
- Movilidad de tobillos.
- Rotaciones de cadera.
- Balanceos controlados de piernas.
- Movilidad de rodillas.
- Rotaciones de tronco.
- Movilidad de hombros y brazos.
Realizar esta rutina durante cinco a ocho minutos mejora la lubricación articular mediante el aumento del líquido sinovial y favorece una mejor activación neuromuscular.
Calentamiento ideal antes de la salida
El calentamiento tiene como objetivo elevar progresivamente la temperatura muscular, mejorar la circulación y activar el sistema nervioso.
Una rutina efectiva puede incluir:
1. Caminata rápida o trote suave (5 minutos)
Incrementa progresivamente la frecuencia cardíaca.
2. Movilidad dinámica (5 minutos)
- Zancadas dinámicas.
- Skipping bajo.
- Talones a los glúteos.
- Elevaciones de rodillas.
- Saltos suaves.
3. Progresiones (3 a 5 aceleraciones)
Carreras cortas de 50 a 80 metros aumentando gradualmente la velocidad sin llegar al máximo esfuerzo.
Este protocolo mejora la economía de carrera y permite iniciar la competencia con el sistema neuromuscular completamente activado.
¿Qué hacer inmediatamente después de cruzar la meta?
Muchas personas cometen el error de detenerse completamente apenas finalizan.
Lo recomendable es mantener una caminata de entre cinco y diez minutos para favorecer el retorno venoso y disminuir progresivamente la frecuencia cardíaca.
Posteriormente puede iniciarse una rutina de estiramientos suaves.
Estiramientos recomendados después de la carrera

A diferencia del calentamiento, después del ejercicio sí son apropiados los estiramientos estáticos.
Se recomienda mantener cada posición entre 20 y 30 segundos sin generar dolor.
Los grupos musculares prioritarios son:
- Gemelos.
- Sóleo.
- Cuádriceps.
- Isquiotibiales.
- Glúteos.
- Flexores de cadera.
- Aductores.
- Espalda baja.
Aunque los estiramientos no eliminan completamente el dolor muscular de aparición tardía, sí contribuyen a recuperar la movilidad y reducir la sensación de rigidez.
Hidratación y nutrición: la recuperación también empieza al terminar

Durante una media maratón es posible perder entre uno y tres litros de líquido dependiendo de la intensidad y las condiciones ambientales.
Por ello es importante:
- Rehidratarse progresivamente con agua y bebidas con electrolitos.
- Consumir carbohidratos durante la primera hora para reponer glucógeno.
- Incluir proteínas de alta calidad que favorezcan la reparación muscular.
- Evitar largos periodos sin alimentación después de la competencia.
Una adecuada recuperación permite reducir el tiempo necesario para volver a entrenar y disminuye el riesgo de lesiones por sobrecarga.
Conclusión
La media maratón de Bogotá representa mucho más que recorrer 10 o 21 kilómetros. Es el resultado de semanas de preparación física, disciplina y compromiso. Preparar correctamente el cuerpo mediante movilidad articular y un calentamiento dinámico permite iniciar la competencia con mayor eficiencia, mientras que una adecuada recuperación mediante caminata, estiramientos, hidratación y nutrición favorece la reparación muscular y el retorno al entrenamiento.
Recuerda que el verdadero rendimiento no solo depende de cómo corres, sino también de cómo preparas y cuidas tu cuerpo antes y después de cruzar la meta. Disfruta cada kilómetro, escucha las señales de tu organismo y vive la experiencia de la mmB con inteligencia deportiva.
Referencias
- American College of Sports Medicine. ACSM’s Guidelines for Exercise Testing and Prescription. 11th Edition. Wolters Kluwer, 2022.
- National Strength and Conditioning Association. Essentials of Strength Training and Conditioning. 4th Edition.
- Timothy D. Noakes. Lore of Running. Human Kinetics.
- Behm DG, Blazevich AJ, Kay AD, McHugh M. Acute effects of muscle stretching on physical performance, range of motion and injury incidence. Applied Physiology, Nutrition, and Metabolism. 2016.
- Saunders PU, Pyne DB, Telford RD, Hawley JA. Factors affecting running economy in trained distance runners. Sports Medicine. 2004.
- Joyner MJ, Coyle EF. Endurance exercise performance: the physiology of champions. Journal of Physiology. 2008.